Hoy llovió todo el día, e intenté ocupar mi cabeza para no caer en la tentación de pensar en él mas de la cuenta.
De nada sirvió. Ya es de noche y es inevitable: lo extraño y no puedo sacarlo de mi mente.
Cierro los ojos y veo sus ojos de luna mirándome, analizándome, tan profundamente como si fuera real;su luz me quema, me seduce y me hipnotiza. El tiempo ya no es tiempo, y su esencia es verdad.
Y al abrir los ojos el silencio de la noche me envuelve: él está a miles de kilómetros, y esta noche solo voy a dormir con la compañía de algunas gotas de lluvia golpeando mi persiana.
Mi ultimo deseo antes de dormir es aparecer en sus sueños y que el aparezca en los mios, para poder acariciarnos en la distancia.
Ese hombre tiene magia, y me tiene a mi, completamente.
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